Denles a los estudiantes un conjunto de hechos y suelten la soga. Ellos especulan, crean nuevos conceptos, aplican los viejos, prueban, rechazan, piden más evidencia. Y cuando más puedan hacer que los estudiantes expresen este proceso en palabras, más conscientes estarán los estudiantes de la manera en que están aprendiendo a razonar, a probar, a rechazar, a aceptar y a ayudarse unos a otros a aprender.
Walter Bateman